Extractado Levante
El sector de enseñanza de la Central Sindical Independiente, CSI-CSIF, exigió ayer que los centros educativos de Castelló cuenten con la figura de un mediador escolar en cada centro, como mínimo, para resolver los problemas de conflictividad en las aulas.
Desde el sindicato, la abogada y profesora de instituto, Beatriz Rabasa, afirma que «las medidas actuales no son suficientes para atajar la conflictividad en las aulas.
Por ello es necesario dotar al claustro y al equipo directivo de los centros de mayores competencias a la hora de buscar soluciones en los casos de indisciplina escolar, y proponemos la figura del mediador escolar como elemento clave en la búsqueda de una solución eficaz y rápida».
Rabasa, autora del estudio Conflictividad en los centros docentes y la Mediación Escolar, que da pie a la campaña emprendida por este sindicato a nivel nacional, destaca que «el objetivo es encontrar soluciones para que los profesionales puedan ejercer, en las mejores condiciones posibles, su labor docente».
La mediación es una técnica que «pretende crear un clima de diálogo entre las partes sometidas a un conflicto para encontrar, de común acuerdo, las fórmulas necesarias que gestionen dicha situación de la forma más satisfactoria para todos». CSI-CSIF considera positiva la mediación, ya que los acuerdos alcanzados voluntariamente por las partes son más duraderos.
Además, en caso de surgir posteriormente algún otro conflicto, las partes están mejor preparadas para afrontarlo y resolverlo.
Afirman que los mediadores escolares han de ser docentes, voluntarios, y del propio centro educativo siempre que dispongan de los conocimientos necesarios. Es básico que la Administración educativa se centre en formar a estos profesionales y tenga en cuenta, como compensación, la reducción horaria y un complemento económico de acuerdo a la responsabilidad y la función de los mediadores escolares.