1- CSI-CSIF SE NIEGA A SITUAR EL DEBATE “EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANIA SI"- "EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA NO” COMO EJE DE NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO. TENEMOS PROBLEMAS MUCHO MÁS GRAVES COMO PARA CENTRARNOS EN DEBATES ARTIFICIALES.
2- SI EL CONSELL PRETENDE FOMENTAR EL INGLÉS TIENE QUE PARTIR DE UN ESTUDIO SERIO, DONDE PARTICIPEN EXPERTOS Y LA COMUNIDAD EDUCATIVA, Y NO DE OCURRENCIAS QUE PUEDEN GENERAR GRAVES DISFUNCIONES EN EL FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS EDUCATIVOS Y EN LA PROPIA LABOR DE APRENDIZAJE DE LOS ALUMNOS.
3- DESDE CSI-CSIF PEDIMOS A LOS DOS PARTIDOS QUE REPRESENTAN AL 90 % DE LOS ESPAÑOLES QUE SE TOMEN EN SERIO SU LABOR Y POR LO TANTO LA EDUCACIÓN DE NUESTROS JOVENES.
La educación para la ciudadanía nace “supuestamente” como una necesidad de educar a los niños y jóvenes ante la falta de valores en la sociedad actual y un cierto abandono de la responsabilidad de las familias en la educación de sus hijos. Una vez más el sistema educativo, además de formar en los distintos ámbitos del saber, tiene que asumir la responsabilidad de educar en aspectos donde se producen déficits sociales.
Parece por tanto necesario que los alumnos reciban una formación en valores, lo que cabe preguntarse es si tiene que llamarse Educación para la Ciudadanía, Educación Ético- Cívica o Educación en valores, … Y decimos esto porque la educación en valores ya está presente en el sistema educativo a través de los llamados “ejes transversales” y además existe una asignatura en cuarto curso: La Educación Ético-Cívica cuyos contenidos son bastante coincidentes a los de la nueva asignatura en cuestión (véanse al final).
Entonces ¿qué estamos debatiendo realmente y por qué se ha suscitado tanta polémica? ¿Existen intereses partidistas?. ¿Es necesario que existan tres asignaturas – Educación para la Ciudadanía, Educación- Ético-Cívica y Educación y Cambios Sociales y Género, en detrimento del horario de otras materias, incluso de las instrumentales, sobre las que el informe de la OCDE recientemente publicado no deja al sistema educativo español en buen lugar?
Para CSI-CSIF lo lógico y razonable hubiera sido que se hubiera obtenido un consenso entre los distintos sectores de la comunidad educativa, dejando a un lado intereses partidistas, en los contenidos de esta nueva asignatura, y evitando polémicas innecesarias que no favorecen al sistema educativo.
Lo cierto es que con la implantación de la asignatura educación para la ciudadanía y derechos humanos vemos una vez más que la educación abandona las aulas para convertirse en un elemento de contienda política y herramienta electoral. Lo que ocurre actualmente con esta signatura es lo que ha sucedido en los últimos años con las distintas leyes de educación. Cada partido político impone su ley de educación con unas miras partidistas, mientras la sociedad, y concretamente los alumnos y los profesionales de la enseñanza sufren los cambios continuos, la desorientación y la provisionalidad.
El debate está en la calle, pero la realidad es que los centros educativos y el profesorado tienen que cumplir la Ley y tiene que impartir esta asignatura y no va a ser una tarea fácil con la polémica existente. Por ello desde CSI-CSIF exigimos el máximo respeto para el profesorado que va a impartir la asignatura, que se respete su profesionalidad y que no se les convierta en el objeto de la polémica.
Así mismo lamentamos que este tema se haya convertido en el eje central del debate educativo del país, cuando existen otras cuestiones más prioritarias y fundamentales para el sistema educativo como: la calidad de la educación, el fracaso escolar, la conflictividad escolar, el absentismo, la dignificación del profesorado, las instalaciones de los centros, ratios, etc. etc..