5 DE OCTUBRE DÍA MUNDIAL DEL DOCENTE. POR LA MEJORA DE LAS CONDICIONES PROFESIONALES DE LOS DOCENTES.
El día mundial del docente, el próximo 5 de octubre, constituye un momento magnífico para reflexionar sobre el sentido de la educación y de la profesión docente
La profesión docente se perfila cada vez más compleja, no sólo por las exigencias laborales que recaen sobre los profesionales de la educación, sino también por otros fenómenos como la violencia, que rebrota con fuerza en las aulas y constituye uno de los principales problemas de la educación en España, y en otros numerosos países. Esta disrupción de la convivencia está minando el ánimo de los docentes y provocando la inestabilidad psíquica del profesorado, sobre todo, como ha denunciado en numerosas ocasiones CSI-CSIF, la conflictividad de baja intensidad, que pasa desapercibida para las Administraciones.
La sociedad está cargando sobre los profesores la responsabilidad educativa de los alumnos trasladando todos sus problemas a la escuela sin proporcionarle el apoyo necesario para esta misión. Se están imponiendo unos valores que desprecian la cultura del esfuerzo. Unos patrones culturales en que los roles a imitar son los personajes mediáticos que venden sus intimidades por dinero, una recompensa rápida y fácil que, sin darse cuenta, les aparta de la realidad con el riesgo añadido que cuando reconozcan lo que pasa puede que sea demasiado tarde. La vida familiar ha sido sustituida por los videojuegos, la televisión y los móviles. Debido a este cambio, ahora más que nunca, los adolescentes están expuestos a caer en la banalidad de la violencia y en el consumismo vacío, así como en la socialización en una cultura carente de valores morales y de solidaridad con lo diferente.
En medio de esta vorágine ejercer de profesor es cada vez más difícil porque el docente sabe que, sin la implicación del entorno familiar y de la Administración, y sin la concienciación y trabajo del alumno, es imposible la excelencia educativa que tanto se predica últimamente. CSI-CSIF tiene como uno de sus pilares básicos de actuación la defensa de una mejora de las condiciones labores de los docentes porque creemos que una educación de calidad pasa primero por valorar a los docentes como unos profesionales que dedican todos sus esfuerzos y sabiduría a la formación de sus alumnos. Esto pasa por reconocer las necesarias inversiones para la formación del profesorado, reconocimiento social a su labor, intentar volver a motivarlo para el ejercicio de la docencia en las mejores condiciones de libertad y seguridad.
La realidad es que el profesorado ha sido despojado de su autoridad, se encuentra indefenso y sin recursos para solucionar los conflictos en las aulas y empieza a tener muchas dudas de que esto mejore. Los docentes tienen escaso respaldo administrativo para resolver los graves problemas en los centros. Esto se traduce en un aumento de bajas por enfermedad (depresión, estados de ansiedad...). El malestar docente va cada día en aumento por la falta de recursos para hacer frente a esta situación. Por lo tanto, CSI-CSIF reivindica la necesaria implicación de las Administraciones, y de la sociedad en general, para recuperar el reconocimiento social de la educación y la profesión docente como motores de la modernización de nuestras sociedades, para lo cual pensamos es imprescindible un Pacto de Estado que regule los vaivenes de la educación y que impida convertirla en una autentica moneda de cambio de los distintos gobiernos.