Por parte de la Dirección General de Coordinación, Inspección y Programas Educativos se nos ha dado a conocer el borrador de un nuevo decreto de decrechos y deberes de los alumnos para ser aplicado en nuestra Comunidad en sustitución del vigente actualmente, el Decreto 732/95, de 5 de mayo, que estaba inspirado en la filosofía de la LOGSE.
Vistos los errores cometidos hasta el presente por culpa de una legislación inconscientementeme permisiva, la solciedad en general y el profesorado en particular reclama ya una normativa más restrictiva, que venga a demostrar a los adolescentes de hoy en día que la disciplina y el respeto también son valores democráticos -tal como decía una campaña que CSI-CSIF llevó a cabo no hace mucho-, y que se debe fomentar el respeto a la figura del profesorado y a su autoridad personal. Los últimos casos de acoso y violencia escolar son el mejor ejemplo de que no se puede retrasar más la intervención por parte de la Administración educativa.
Partiendo en todo momento del respeto a los derechos básicos de los alumnos, si en el Decreto de 1995 se dedicaban 25 artículos a los derechos y sólo 6 a los deberes de los alumnos, en éste hay 8 artículos para los derechos y otros 8 para los deberes, suprimiéndose así la asimetría entre derechos y deberes que puede ser en parte culpable de la situación que sufrimos hoy en día.
Otra de las grandes novedades de este Borrador es la adición de un nuevo apartado, dedicado a regular la necesaria implicación de las familias en el proceso educativo, no como una forma de intervenir en las decisiones del centro -intervención garantizada ya por la legislación correspondiente-, sino más bien como un medio de colaborar con los profesores en el control y educación de los hijos. Además de derechos, las madres, padres y tutores tienen también sus obligaciones en relación con la educación de sus hijos, algo muy comprensible en el marco de un Decreto cuya orientación es más educativa que disciplinaria.
En fin, a la espera de su análisis más pormenorizado por parte de los órganos del Sindicato, este borrador coincide en muchos aspectos con diversos principios de la Política Educativa del Sector de Enseñanza de CSI-CSIF, dando así respuesta a nuestra preocupación de mejorar la disciplina en los centros docentes y la convivencia en las aulas.
Os invitamos a todos a que nos remitáis cuantas aportaciones estiméis oportunas (ense73@csi-csif.es)