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El Juzgado de lo Social nº 11 de Sevilla ha condenado al Organismo de
recaudación de Diputación (OPAEF) a indemnizar a una representante de CSI-CSIF
con 9.000.-¤ por haberle vulnerado sus derechos fundamentales: a la igualdad
de trato, a la libertad sindical y a la indemnidad, y a reconocerle su
trabajo desde febrero de 2006 en la categoría que le corresponde.
Esta trabajadora aprobó en 2004 los exámenes de la oposición para Jefe de
Negociado, quedando en el primer lugar de la Bolsa de trabajo de esa
categoría. Pese a ello, el todavía Jefe del Servicio de Recursos Humanos,
José Miguel Salmerón Troncoso, le obligaba a ocupar un puesto que no era el
elegido por la trabajadora. De esta forma dejaba el paso libre a la
siguiente en la Bolsa, que es familiar del entonces Gerente del Organismo,
Francisco Nieto Chaves, para que ocupara el puesto que ambas preferían.
Esta cacicada fue demandada por la trabajadora, y en julio del pasado año el
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía reconocía que se le había
vulnerado el derecho a la igualdad de trato, y que tenía mejor derecho a
ocupar la plaza. El juicio de ese proceso se celebraba en enero de 2006, y 2
semanas después la representante de CSI-CSIF era cesada en el puesto que le
habían adjudicado, rebajándola de categoría, y sustituida en el mismo por
otra trabajadora.
En esa situación se llevó 14 meses, hasta que la segunda demanda interpuesta
por ella era notificada al OPAEF, y comprobaban cómo en la misma se
explicaba detalladamente que la reiterada vulneración de sus derechos
“reunía todos los elementos de la prevaricación”. Tras lo cual el ex-Gerente
y el Jefe de Recursos Humanos le ofrecían otro puesto de su categoría.
Ahora en esta nueva sentencia condenatoria del OPAEF, se reconoce que el
cese en su puesto y la rebaja de categoría, se produjeron como represalia
por haber demandado al OPAEF y a la familiar del ex-Gerente, y por la
intensa actividad sindical que venía desplegando la Sección Sindical de CSI-CSIF
en el Organismo. Además añade la Magistrada que se le vulneró también el
derecho a la igualdad de trato, pues la trabajadora que la sustituyó en su
puesto ni siquiera había concurrido a los exámenes y, por tanto, no figura
en la Bolsa de trabajo, quedando demostrado que “le habían prometido dicho
puesto de trabajo, sin que le hiciese falta presentarse a las oposiciones”.
Además de estas 2 sentencias, son muchas más las que en estos últimos años
han condenado al Organismo provincial por múltiples ilegalidades: por haber
aplicado el traslado forzoso; por modificarle el contrato a un trabajador
fijo, con oposición aprobada, intentando convertirlo en temporal; por
negarle derechos a los trabajadores contratados; por sancionar brutalmente a
un trabajador con 20.000.-¤, al que tuvieron que indemnizar tras tenerlo más
de 6 meses suspendido de empleo y sueldo; por despedir y excluir de la bolsa
de Auxiliares a otro trabajador que, tras pedir 2 días de permiso, discutió
en el Servicio de Recursos Humanos porque le ponían problemas; o los
180.000.-¤ de indemnización a otro trabajador al que aplicaron ilegalmente
la jubilación forzosa; entre otras…
En definitiva, Francisco Nieto y José Miguel Salmerón instauraron un régimen
despótico en el que se dedicaban a comprar a afines prometiéndoles ascensos
a dedo y otros favores que después iban otorgando, mientras al resto de
trabajadores les imponían todo tipo de medidas coactivas y de represalias.
La sentencia que condena ahora al OPAEF por vulnerarle a la trabajadora 3
derechos fundamentales ha sido notificada por el Juzgado a la Fiscalía, que
tendrá que analizar la posible existencia de responsabilidades penales.
Toda esta ingente cantidad de fechorías provocó que en julio pasado el
Presidente del OPAEF y de Diputación, Rodríguez Villalobos, cesara a
Francisco Nieto como Gerente del Organismo. Sin embargo, José Miguel
Salmerón continúa ejerciendo de Jefe del Servicio de Recursos Humanos, a
pesar de tratarse de un puesto de confianza nombrado por libre designación,
y de ser co-responsable de la nefasta política de personal, vulnerando los
derechos de los trabajadores con todo tipo de irregularidades. Lo que
también está costando demasiado dinero del erario público, teniendo aún más
de una decena de procesos judiciales pendientes, que incluyen otras
indemnizaciones. Por todo ello el Comité de empresa ha pedido la depuración
de responsabilidades.
Si bien desde que fue cesado Francisco Nieto se han mejorado algunas
cuestiones, aún continúan los conflictos internos promovidos por quienes
añoran el cortijo que tenían montado. Así se hace necesario poder concluir
la transición de la dictadura que habían implantado en el Organismo
provincial el ex-Gerente y el Jefe de Recursos Humanos, para que nunca más
vuelvan a cometerse estos desmanes en el OPAEF. |