CSI-CSIF se presenta como testigo en el juicio por "mobbing" contra el ex presidente de la Diputación de Huelva
José Cejudo, ex presidente
de la Diputación de Huelva
Testigos tachan de "anormal" y "virulenta" la
actitud de Cejudo y Sánchez contra el funcionario Noticias publicadas en
huelvainformación.es (25 Sep 2007)
13:54 Europa
Press.
La mayor parte de los 13 testigos, propuestos por la acusación particular,
que prestaron hoy declaración en el juicio contra el ex presidente de la
Diputación de Huelva y alcalde de Valverde del Camino, José Cejudo, y el ex
diputado del Área de Cooperación Municipal, Francisco Sánchez, coincidieron
en tachar de "inhabitual", "anormal" y "virulenta" la actitud de éstos
contra el funcionario Francisco Muñoz.
Y es que el Juzgado de lo Penal número 3 de Huelva acogió hoy la segunda de
las seis jornadas previstas para juzgar a Cejudo y a Sánchez, para los que
la Fiscalía pide dos años de prisión por un presunto delito contra la
integridad moral y otro de prevaricación, en el caso de Cejudo, y dos años
de prisión por un presunto delito contra la integridad moral en el caso del
ex diputado.
Así, el arquitecto del Servicio de Arquitectura y Urbanismo (SAU) de la
institución provincial A.M.V. señaló que tras la reunión en la que este
servicio solicitó a Cejudo mejoras materiales y de personal, la actitud
hacia F.M.V. "se tensó bastante", y destacó la discusión mantenida entre el
demandante y el propio Cejudo a las puertas de la Diputación "cuando ya le
habían abierto varios expedientes".
En este sentido, criticó la "virulencia" de los
expedientes abiertos contra el demandante debido a la "rapidez" en
establecer los mismos, al tiempo que aseguró "no conocer" otro caso "de la
virulencia" del ocurrido con el demandante. Además, estimó que "antes de la
movilización del Servicio de Arquitectura, la relación entre F.M.V. y los
acusados era muy buena".
Por su parte, el arquitecto técnico perteneciente al SAU
G.C.G. coincidió en señalar que le llamaron "mucho" la atención los
expedientes disciplinarios abiertos contra el demandante, pues, según dijo,
"nunca había vivido algo así, sobre todo por lo grave y seguido de los
expedientes".
Asimismo, y tras valorar que F.M.V. "estaba bastante afectado por todo lo
que le estaba pasando", el segundo de los testigos que prestó declaración en
el día de hoy destacó que el demandante "pasó de ser jefe del SAU a estar
apartado de obras y proyectos", por lo que concluyó que los dos acusados le
tenían "algo de animadversión".
Por su parte, el delegado sindical de CSI-CSIF en la Diputación Provincial
R.Y.E. habló de la reunión mantenida en enero de 2000 entre el SAU, los dos
acusados y el que fuera encargado de Personal, Francisco Orta, con el
objetivo de analizar la situación del servicio de Arquitectura y destacó que
"en un momento dado, se empezó a hablar de F.M.V. y cambió el tono de la
reunión". "Es la primera vez en 26 años de trabajo que veo un caso como
éste, con tantos expedientes abiertos contra una misma persona", apostilló.
También prestó declaración la delegada sindical de CSI-CSIF P.M.F., presente
en la reunión descrita anteriormente, que aseguró que en la Diputación "no
estaban acostumbrados a que se abriera un expediente tras otro, como en el
caso del demandante", por lo que tachó esta actitud de "extraña" y
"anormal".
Más información
sobre el caso (Noticias publicadas también
en huelvainformación.es)
Cejudo y Sánchez inculpan a Orta
y a técnicos en el caso del "mobbing"
02:54 M. ROSA
FONT
n HUELVA. El Juzgado de lo Penal número 3 acoge desde ayer el juicio que ha
llegado a sentar en el banquillo de los acusados a dos altos responsables
políticos: el ex presidente de la Diputación y alcalde de Valverde, José
Cejudo, y el ex diputado de Cooperación Municipal, Francisco Sánchez, a los
que se les acusa de un caso de mobbing (acoso laboral) hacia el ex jefe del
servicio de Urbanismo, el arquitecto Francisco Muñoz.
En la primera de las seis sesiones previstas para la celebración del juicio,
por primera vez se pudieron escuchar las versiones de todas las partes
implicadas y también por primera vez (después de más de tres años) se
volvieron a ver las caras el denunciante y los dos ex diputados.
En la apertura de una vista que ha levantado la máxima expectación, Cejudo
-acusado como presunto autor de un delito de prevaricación y un segundo
contra la integridad- y Sánchez -tiene que responder por el segundo de los
delitos- se eximieron de responsabilidades (en mayor o menor medida) en
decisiones en materia de personal (nombramientos, expedientes y ceses del
denunciante) y cargaron muchas de estas competencias precisamente a este
departamento de la Diputación (Personal), que hasta 2003 estuvo en manos de
otro miembro del equipo que Cejudo tenía en aquel momento (mandato
1999-2003), el alcalde de San Juan, Francisco Orta, al que el Tribunal
Supremo (TS) exculpó de toda responsabilidad en el supuesto acoso laboral al
arquitecto.
El caso, que comenzó a investigarse judicialmente en 2003, relata una
retahíla de expedientes disciplinarios y ceses en proyectos y obras que
digiría el denunciante, desde que los mismos acusados lo designaron jefe del
Servicio de Arquitectura y Urbanismo (en enero de 2000) hasta que el ex
presidente provincial lo cesó en julio de 2001 porque, según Cejudo, en ese
año y medio "se produjo una pérdida de confianza" en Muñoz.
El alcalde de Valverde negó haber acosado o haber dispensado trato
humillante alguno al funcionario y afirmó que siempre ha actuado con
"profundo respeto a los trabajadores". En su largo interrogatorio, derivó
responsabilidades no sólo al departamento de Personal sino también hacia
técnicos del organismo y hacia el propio Francisco Sánchez y repitió hasta
la saciedad que sus decisiones estuvieron avaladas por los servicios
jurídicos de la Diputación. El nombramiento de Muñoz lo hizo -según su
declaración- siguiendo los consejos del diputado de Cooperación Municipal.
"Un presidente -dijo- tiene que escuchar a sus diputados de área".
El arquitecto fue cesado de la dirección de las obras que llevaba en Zalamea,
en Valverde y en Beas. En el primer caso, se le suspendió "accediendo a la
petición del Ayuntamiento y previa consulta de los técnicos de Cooperación
Municipal" y después de haber pedido a Sánchez que "comprobara los retrasos
y porqué se estaban produciendo".
De las obras de Valverde, el arquitecto fue relevado, según Cejudo, tras
recibir un informe del diputado de Cooperación por retrasos en la entrega de
un informe y a raíz de las quejas de los vecinos y de informes (de los que
no hay constancia por escrito) de técnicos municipales. "Como alcalde, estoy
muy próximo a los temas, tenía una idea preformada de lo que estaba
ocurriendo".
En el caso de Beas -donde había una dirección de obras compartida por dos
arquitectos- la situación es similar: el alcalde del municipio le hace
llegar las quejas, la comisión de gobierno pide que se retire al denunciante
al frente de las obras y "después de que los técnicos hacen comprobaciones",
indicó Cejudo, hay un nuevo decreto de cese de Muñoz mientras se mantiene al
otro arquitecto al frente de la dirección.
El ventilador llega también al departamento de Orta y a los servicios
jurídicos cuando se tomó la decisión de trasladar al denunciante, una vez
que se le retiró de la jefatura del servicio, a la oficina de Puebla de
Guzmán. "Consulté con Personal y con los servicios jurídicos", afirmó el
alcalde de Valverde. Y Cejudo se exime también de competencias cuando la
Fiscalía, que en este juicio está representada por el fiscal jefe, Jesús
Jiménez, pregunta por la denegación de autorización al arquitecto a cursos
de formación y especialización. "Es algo que corresponde a Cooperación
Municipal y al área de Personal".
El ex presidente de la Diputación y Francisco Sánchez afirmaron en la sala
que de ciertos aspectos del proceso, como el nombramiento de un coordinador
de un arquitecto contratado en Zalamea, la oficina en la que trabajaba
inicialmente el denunciante (antes de ser nombrado jefe del servicio y a la
que se le trasladó cuando un tribunal de lo contencioso-administrativo lo
ordenó), se enteraron cuando leyeron el escrito de acusación de la Fiscalía,
no antes.
La estrategia de defensa del ex diputado de Cooperación, que dijo haber
apoyado a Muñoz al tratarse de una persona de su confianza, fue similar.
Desde el mismo comienzo del conflicto, que surgió a raíz de unas
reivindicaciones de los arquitectos, al traslado del arquitecto a Puebla de
Guzmán, el nombramiento de coordinadores en las oficinas, estuvieron en
manos del departamento de Personal. "Yo no nombro ni ceso a nadie ni entro
en la apertura de expedientes", al tiempo que derivó también
responsabilidades en Cejudo. "Cuando las cosas salen de mi competencia, se
lo cuento al presidente", aseveró.
Desde 'El abrazo del oso' a la
orden "fantasma" del traslado
02:57 M. R. F.
HUELVA. Enérgico y con rabia contenida, el arquitecto que ha denunciado ser
objeto de acoso laboral por los dos acusados relató de principio a fin, con
todo lujo del detalle, el proceso que ahora se juzga. Poco después de que
Francisco Muñoz fuera nombrado jefe del Servicio de Urbanismo a propuesta de
todos los arquitectos del departamento (con una sola excepción), se hizo eco
de las reivindicaciones del colectivo y las trasladó a su jefe directo,
Franscisco Sánchez, y a Cejudo en el transcurso de una entrevista: falta de
medios y agravios monetarios con otros funcionarios de la casa.
Saltaría poco después a la prensa un manifiesto, "El Abrazo del oso" firmado
por los arquitectos en el que se daba cuenta de la situación y éste fue,
según el denunciante, el detonante del supuesto acoso que lo llevó hasta una
depresión que le obligó a permanecer de baja laboral y con tratamiento
psicológico y a base de fármacos durante dos años.
El arquitecto desdijo a los acusados en aspectos laborales como personales
(asegura que tanto Cejudo como Sánchez lo conocían, después de que el ex
presidente acabara de señalar que apenas lo vio en tres o cuatro ocasiones
en respectivas reuniones).
Respecto al cese de Zalamea, afirmó que fue consecuencia de su negativa a
incluir una modificación "fraudulenta" en el proyecto tras la amenaza de la
empresa constructora para incrementar un 20 por ciento el presupuesto. "Como
sabían que no iba a pasar por ahí, me quitaron de enmedio". En cuanto a los
retrasos de las obras en Valverde, indicó que al margen de los cambios del
jefe de obras de la empresa (cambió hasta seis veces), estuvo paralizada
porque Cejudo lo pidió porque estaba en campaña electoral y "no le venía
bien políticamente" el descontento que había en ciertos vecinos por el ancho
de un acerado.
Después de producirse el cese en la jefatura, Muñoz asegura que tuvo una
llamada del secretario accidental de la Diputación y que le pidió que fuera
al despacho, donde le enseñó un escrito firmado por Sánchez en el que se
ordenaba su traslado a la oficina de la Puebla. "Me dijo, negocia, que te
mandan a la Puebla. Cuando le dije que me diera una copia y que si lo diría
ante un juez, me contestó: ni este papel ni esta conversación han existido",
relató a la sala.
El juicio, en el que se debatirá sobre las lesiones tras aceptar el juez
todas las propuestas de la acusación particular, que ejerce Benito Saldaña,
continúa hoy con las declaraciones los testigos de la acusación.
Página opitimizada para una resolución de 1024x768
Puedes sindicar las noticias de esta web enlazando a backend.php